Luis David toca el cielo de Madrid

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El diestro mexicano Luis David se lleva la tarde de la novena corrida de la Feria de San Isidro, en Madrid

El matador mexicano Luis David logró un triunfo resonante y acaparó las miradas en la novena corrida de la Feria de San Isidro, en Madrid, cortó una oreja y pudo haber sumado la segunda, ya que su actuación cumplió los requisitos para ello, el pinchazo con el cierra plaza alejó la posibilidad.

Enfundado en un terno blanco y plata se convirtió en el tercer mexicano, considerado, en presentarse en la feria madrileña de este 2018. Determinado llegó al primero de dos compromisos. Le correspondió lidiar al tercero y sexto, Finito y Román, sus alternantes, ante sus primeros no consiguieron mucho, sus bureles no tuvieron la condición. Parecía sería otra de esas típicas tardes taurinas de Madrid, pero salió el tercero, un jabonero bonito de hechuras, y que desde su salida mostró su calidad a la cual se acopló el de Aguascalientes, que desde el primer capotazo lo descubrió, y con seguridad supo lo que tenía en sus manos, la mentalización y preparación salieron a relucir ya que todo lo hizo perfecto, ante el toro mostró clase, serenidad y pulcritud, en ninguno de los muletazos que dio el toro tocó su muleta, supo llevar con temple la embestida y con ello convenció, porque a pesar de lo perfecto de la faena el público era renuente y tardó en entregarse, fue la manera de exigirle, fue en el remate de la faena que ese público terminó por romper y reconoció la calidad del coleta mexicano, que ya con la espada en la mano se fue derecho para coronar así lo bien toreado, la petición fue unánime, el presidente, como nombran allá al juez, se la pensó unos segundos antes de asomar el pañuelo, para el torero la oreja y para el toro el reconocimiento por su clase y calidad.

El segundo fue el toro más grande del encierro, este de Parlade, un toro negro que pesó 631 kilos, cornalón, alto y de una cornamenta de respeto. Con cuarto y quinto se repitió la historia de la primera parte de la corrida, así que la apuesta para buscar el segundo trofeo era motivante, el negro desde su salida mostró sus condiciones y dejó ver que no sería sencillo, el toro tuvo defectos, se revolvía pronto y fue acortando las embestidas. Con el capote hizo un quite por zapopinas, que gusto. Con la muleta inició con un cambiado por la espalda, donde se quedó más quieto que un poste, y tuvo que arquear prolongadamente el cuerpo ya que el toro venía encima de él, desde ahí dejó claro Luis, que iba por todo, hizo lo que tenía que hacer e iba bien encaminado, pero al tirarse a matar el toro no se entregó y no se fue la espada, el pinchazo fue en todo lo alto, pero al final fue el óbice que terminó por negarle la ansiada puerta grande. De camino al callejón escuchó palmas que se volvieron cerrada ovación en el momento que saludó en el tercio, previo a abandonar la plaza.

Madrid, España. Novena corrida Feria de San Isidro.
Tres cuartos de entrada.
Toros de Juan Pedro Domecq y uno de Parlade, destacó el tercero.

Finito de Córdoba. Silencio tras aviso y silencio.
Román: Silencio tras aviso y silencio.
Luis David: Oreja y ovación.

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