Cinco Villas vive su primer indulto

Fermín Rivera
Fermín Rivera. Foto: Cortesía
Fermín Rivera, indulto a “Clase” de San Marcos

El festival taurino denominado “Arte, Toreo y Sentimiento“, resultó un éxito, la Plaza de Cinco Villas, registró una excelente entrada y en lo artístico los matadores dieron lo mejor de sí.

Javier Conde y Sergio Flores consiguieron cortar una oreja cada uno, mientras el matador Fermín Rivera, logró indultar a “Clase” del hierro de San Marcos; por su parte, Manolo Sánchez, saludó en el tercio, Juan Pablo Sánchez fue ovacionado y Eduardo Gallo, dio vuelta al ruedo. En el prólogo, actuó Cristóbal Arenas “El Maletilla”, quien recibió un trofeo, en el epilogo actuaron los anfitriones y aficionados prácticos Luis Marco y Grisel Marco, que dejaron grato sabor de boca.

Previo al festival, el becerrista Cristóbal Arenas “El Maletilla”, realizó una faena intensa ante un becerro de Gonzalo Iturbe, que exigió al chiquillo, quien salió airoso del trance, para así iniciar con un festejo que iría a más, el pequeño hidalguense paseó un ramo de flores, premio que dan a los pequeños toreros que triunfan en Cinco Villas.

Con un ambiente triunfal, hicieron el paseíllo los matadores Manolo Sánchez, Juan Pablo Sánchez, Javier Conde, Sergio Flores, Eduardo Gallo y Fermín Rivera, el orden de aparición tuvo que ser modificado debido a que el astado de Los Cués se despitorró y se trajo uno de San Marcos, que a la postre haría historia en el festejo.

Tras el paseíllo y antes de que saliera el primero de la tarde se escucharon las notas del Himno Nacional, para celebrar el día de la bandera.

Manolo Sánchez enfrentó un novillo de Carranco, con el que esbozó su toreo, lamentablemente el astado, que salió mostrando condiciones, no rompió, impidiendo al diestro que su faena tomara la altura deseada, ante su sobriedad y buenas maneras el público lo sacó a saludar desde el tercio.

Juan Pablo Sánchez encaró a uno de Rancho Seco, el de Aguascalientes dejó ver el buen momento que vive a pesar de que el novillo se desfondó, por su entrega fue ovacionado.

Javier Conde se entendió con el de Arroyo Zarco, el que le permitió mostrar mucho de su toreo de pellizco, consiguió cortar una oreja.

Sergio Flores tuvo en sus manos a otro novillo de Rancho Seco, supo desenmarañar, para hacer una faena sobria e inteligente, a pesar de un pinchazo, le valió para cortar la segunda oreja de la tarde.

Eduardo Gallo se midió al de José Garfias, un novillo que fue bravo y complicado, con base en su valor, logró hacerle un trasteo emocionante que le valió para dar la vuelta al ruedo.

Llegaría el momento del sexto, un novillo toro de San Marcos, que desde su salida llenó con su presencia el ruedo, desde ahí dejó ver su calidad en su trote y en la manera en que tomó el capote de Fermín Rivera; en el caballo dio una pelea, además, Lalo Reyna le pegó un puyazo de maestro, fue aplaudido sonoramente. Ya en la muleta el trasteo fue siempre a más, torero y astado se fundieron, la plaza se volvió una olla de presión que terminó por estallar por el cumulo de emociones vividas, el público percibió la calidad y bravura del toro para el cual pidieron el indulto que al final fue concedido.

En el epilogo, torearon becerro de La Joya, Luis Marco y Grisel Marco. Luis, disfrutó ante el jabonero y Grisel cumplió ante un negro zaino que tuvo su grado de complicación.

Al final, el festejo fue exitoso y los verdaderos triunfadores: los pequeños de la madre Inés, que resultaron beneficiados con la buena entrada en la plaza.

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