Cambio de horario

Raúl Pérez.
Raúl Pérez. FOTO: Televisa Deportes
¡Y aquí está!

Ahora resulta que la altura, o altitud, de la Ciudad de México actúa en contra y no a favor, como siempre se pensó, y por ello la selección nacional se va a concentrar en Cuernavaca previo a sus juegos eliminatorios rumbo al Mundial Rusia 2018.

Entonces todo este tiempo ¿estuvimos equivocados todos? dirigentes, entrenadores, preparadores físicos, jugadores, periodistas y aficionados ¿no nos habíamos dado cuenta de que la altura perjudica al conjunto nacional más de lo que lo beneficia?

Yo no estaría tan seguro de tal afirmación. Fue este el argumento que el actual director técnico del Tri, el colombiano Juan Carlos Osorio (desde que venció a Estados Unidos le dejé de decir OSO-rio; ojalá no vuelva a hacer el oso) utilizó con los altos jerarcas de la selección para no reunir a la plantilla nacional en la capital del país antes de un compromiso. Incluso se dice que el Míster Osorio pretendió cambiar  la sede de los mismos juegos premundialistas y dejar al mítico Estadio Azteca sin eliminatoria, al fin y al cabo que sobran los magnos escenarios para eventos del nivel del Tri como Guadalajara, Monterrey y Torreón, por mencionar algunos sin tanta altitud sobre el nivel del mar, pero los mandamáses de la Federación Mexicana de Futbol no se lo permitieron, básicamente por motivos comerciales.

De entrada se estarán desperdiciando las fabulosas instalaciones del CAR, el Centro de Alto Rendimiento ubicadas al sur de la ciudad, pero eso es lo de menos, lo que pasa es que durante años y años TODOS estuvimos muy claros de como los equipos rivales jugaban en el ex- D.F.  en franca desventaja: que les imponía e intimidaba el majestuoso Estadio Azteca, que pesaba tremendamente la presión del público, que si la contaminación no les permitía respirar bien y, principalmente, que la altura de la metrópoli los menguaba al grado de no poder competir; etcétera, etcétera. ¿Cómo es que hoy en día eso ya no cuenta?.

Es que, dicen los que están de acuerdo con Osorio, más de la mitad de los actuales convocados a la selección actúan en Europa y por aquellos lares la altitud sobre el nivel del mar es prácticamente nula. En eso tienen razón, sin embargo, yo pienso que todos los futbolistas profesionales, “europeos” o no, son deportistas de altísimo rendimiento y, aunque les puede costar un poco más de trabajo que lo normal la adaptación casi inmediata a la altura, al final de cuentas poseen la preparación, la capacidad y la mentalidad para superar todos los obstáculos de carácter fisiológico que se les presenten… o casi todos. Me refiero  a que existe un elemento del que no se ha hablado y que, según yo, es el que verdaderamente afecta a cualquier ser humano y por lo tanto los futbolistas de élite mexicanos no se pueden sustraer: EL CAMBIO DE HORARIO.

Sí, el cambio de horario que se experimenta al viajar de México a cualquier país de otro continente. Y me explico: primero un viaje de esta magnitud te lleva mínimo 10 horas y resulta casi imposible conciliar el sueño, incluso yendo en primera clase. Una vez que llegas, si es de día, tratas de no dormirte hasta que llegue la noche y que así te sea más fácil adquirir el nuevo horario, así que te pasas todo el día como “zombie”, entre despierto y dormido y cuando llega la noche no te puedes dormir. Total, te pasas entre dos y tres días acomodándote al nuevo horario y, muchas veces, ya que lo logras, te tienes que regresar a casa y al arribar lo mismo hasta que te readaptas.

Pues es eso es lo que les pasa a los futbolistas seleccionados; viaje de ida, adaptación que no se termina de dar porque hay que jugar y de inmediato regresar, viaje de vuelta y al llegar de nuevo a adaptarse. Claro, si le agregas la altura pude que les pese un poco más, pero para mí, lo principal y contra lo que no puedes hacer nada son los efectos que te provoca el CAMBIO DE HORARIO.

Imagínate llegar todo “turulato” y tener que entrenar y al otro día jugar un duelo de alta exigencia, lleno de presión psicológica porque hay que ganarlo a fuerza y mermado físicamente porque tu organismo apenas se está adaptando al cambio de horario. Y luego otro viaje, entrenar y en un par de días jugar con tu club. Es imposible rendir así. ¿Por qué crees que casi ningún jugador mexicano en Europa juega de titular, algunos ni siquiera son convocados, el siguiente fin de semana después de participar con la selección? Pues porque están sufriendo la doble adaptación horaria y simplemente no pueden rendir al 100%.

Ojalá yo esté equivocado, aunque no lo creo, y la decisión de modificar la sede de trabajo del representativo mexicano le dé buenos resultados al técnico Osorio y consiga, sin sufrimientos, el boleto al Mundial Rusia 2018, porque si yo tengo razón lo que no tengo, y creo que nadie en el mundo lo tiene,  es la fórmula para contrarrestar el dichoso cambio de horario. ¿Tú sí?

Comenta ahora

TE PUEDE INTERESAR

PUBLICIDAD