Pobre Atlas

Francisco Arredondo
Francisco Arredondo
Un análisis a profundidad, sin seguir haciendo experimentos, podría ser el camino a seguir del Atlas para buscar enderezar el rumbo

Para fortuna y descargo de la dirigencia del Atlas existe el Club Veracruz como consuelo ante los constantes tropiezos y errores cometidos en los últimos años, los cuales han derrumbado poco a poco las ilusiones de cambio con un equipo competitivo y que estuviera siempre peleando por estar en la Liguilla del futbol mexicano.

 

Al menos eso se podía pensar e imaginar aquel 24 de noviembre de 2013 cuando se hizo el anunció de la venta del equipo tapatío, tras el acuerdo al que llegaron los entonces 124 socios rojinegros con Grupo Salinas, quien se estima habría pagado 50 millones de dólares por esta transacción.

 

Uno de los socios rojinegros y quien fue parte de la comisión vendedora, tras cerrar la operación, como Eugenio Ruíz Orozco, sostuvo que se vendrían tiempos de cambio y mejores para la institución del Paradero. “Hemos decidido traspasar nuestros derechos de futbol a TV Azteca. Queremos preservar al Atlas en la ciudad, fue difícil, pero estamos seguros de lo que se hizo porque queremos verlo campeón. TV Azteca fue la mejor propuesta, es una institución seria y permite garantizar éxito y permanencia del equipo”, dijo el aún presidente de los Zorros, Eugenio Ruiz Orozco. 

 

Hasta el Torneo Apertura 2017, que fue el octavo bajo la actual administración atlista, se habrían contratado 27 futbolistas extranjeros y desfilado un total de siete estrategas, pero ninguno ha durado los cuatro años y menos ha entregado los resultados que de ellos se esperaban.

 

El presente del Atlas está lleno de incertidumbre, pero sobre todo de ideas sin un rumbo, o al menos eso se puede percibir a la distancia, y un claro ejemplo es el despido de su más reciente técnico Rubén Omar Romano, a quien tampoco sus números lo defendieron; se marchó con un 13 por ciento de efectividad, perdió 6 de 9 partidos de Liga.

 

La caída de Romano era insostenible, como parece que tampoco lo es el proyecto que tiene en sus manos la directiva rojinegra, que para su consuelo o anhelos por la permanencia está el conjunto del Veracruz.

 

Un análisis a profundidad, sin seguir haciendo experimentos, podría ser el camino a seguir, pero también realizando un trabajo a conciencia para devolver poco a poco esa credibilidad perdida y que el rojo, que es parte de sus colores, no sea la sangre que se derrama ante el dolor de las heridas que están abiertas.

Francisco Arredondo

Reportero y comentarista deportivo en Televisa Deportes