¡Una frontera peligrosa!

Carlos Yarza
Doblones

El pasado fin de semana muchos tuvimos la oportunidad de ser parte del LXXI aniversario de la Monumental Plaza de Toros México, aún los aficionados siguen toreando tras haber disfrutado de cinco tauromaquias, la de Eulalio López “Zotoluco”, Enrique Ponce, José Antonio Morante, Julián López “El Juli” y Luis David Adame.

El fin de semana taurino resultó exitoso, ya que la plaza registró dos buenas entradas, siendo la del domingo superior, el espectáculo fue de primera, pero al final el aniversario de la México deja varias cosas para la reflexión.

La tauromaquia en México está muy cerca de cumplir 500 años, tiempo en el que esta actividad se ha desarrollado en todos los ámbitos, al punto que nuestro país alcanzó la independencia taurina, un toro con personalidad propia y una importante cantera de toreros, eso hizo que la fiesta creciera, sin embargo de unos años a la fecha esta independencia se ha tambaleado y este pasado fin de semana llegó a una frontera peligrosa.

No soy chauvinista y estoy consiente que la gente asiste a un espectáculo el cual les sea atractivo, sea un concierto musical, una obra de teatro, un espectáculo deportivo o bien una corrida de toros.

En especial el cartel dominical lo tuvo complicado, ya que compitió de manera directa con lo atractivo que resultaba el Super Bowl, hay una cosa cierta, a los mexicanos todo lo que huele a extranjero nos resulta muy atractivo, ante esto la empresa de la México, apostó por un cartel con dos toreros españoles, ambos figuras, y un diestro mexicano, hecho en España, para inclinar la balanza a su favor, lo que afortunadamente sucedió, y si bien el cartel era para llenar la plaza, lo que no pasó, la entrada fue muy buena.

Desde hace muchos años, se buscó que la plaza México tuviera un cartel como el del pasado domingo o como los varios que hemos visto esta temporada, con una mayoría de toreros extranjeros, la administración pasada de la México, que estuvo al frente 25 años no lo logró.

Cierto también es, que este cartel del domingo es el único que ha causado revuelo, los otros donde se ha visto una mayoría de extranjeros, aunque con mucho nombre, no han causado tumultos, así como tampoco ha pasado en las plazas de provincia donde se han dado este tipo de carteles, los cuales están siendo parte de la necesidad o bien de la tan popular globalización.
¿A que me refiero cuando digo que estos carteles resultan peligrosos para la fiesta de nuestro país? Desde hace tiempo la gente que lleva las riendas de la fiesta, los dueños de este negocio se olvidaron de fomentar su crecimiento y desarrollo, sumada, la situación económica del país, se dejaron de dar novilladas, luego se pusieron de moda las becerradas, las cuales eran más económicos de montar y resultaron atractivas, ya que varios jóvenes mostraron tener talento, luego resulta que cuando estos becerristas debían de dar el paso a debutar de luces, ya como novilleros, simple y sencillamente se encontraron con la muralla de “no hay novilladas” y fuera de los contados festejos de La México, Aguascalientes y Guadalajara, y algunos esfuerzos mínimos en la provincia, no había donde torear.

Así comenzó una emigración, los aspirantes a toreros con posibilidades económicas, se comenzaron a ir a España, a desarrollar sus carreras, en consecuencia esto ha provocado que la personalidad de la tauromaquia mexicana este en peligro de extinción, sumado a que muchos toreros que tienen esta base del toreo a la mexicana, han sido relegados en los carteles, hoy día los que torean se encuentran en un círculo muy reducido y sus tauromaquia son tan similares que el toreo actual se ha vuelto monótono.
Hacemos una pausa, ya que posiblemente se estén preguntando que es el toreo a la mexicana, bien, esta rama de la tauromaquia posiblemente no cuente con una técnica muy depurada pero si con una fuente inagotable de sentimiento, creatividad e inspiración, sumado el valor en el cual se sostiene este estilo del toreo. El valor en el toreo así como la bravura del toro es el cimiento sobre el cual se ha sostenido históricamente la tauromaquia.

El pasado domingo luego de la euforia vivida en el ruedo de la México, una persona en el callejón, quien es además una autoridad taurina en la Ciudad de México, miraba al tendido que conmocionado aplaudía al Juli y expresó “Esto es lo que necesita esta fiesta, y preguntó ¿quiero ver a los que están en contra de que haya dos españoles en los carteles? a lo expresado le dije, esto no es lo que necesita la fiesta y le dije, la fiesta requiere de toreros mexicanos, vino otra pregunta, ¿pero cuáles? ¡No hay! y mirando al tendido nuevamente me cuestiono, ¿dime que torero mexicano pone esto así?, en eso tuvo razón y le dije -si hay, pero se requiere trabajo-, y volvió a preguntar ¿y quién va a trabajar? ya de manera rápida, porque ya iba a salir el toro, le di la respuesta, la gente que maneja y vive de este negocio, esa es la gente que debe de trabajar, y me volví y agregué, -hubo tiempos en que unos señores, todos mexicanos, apellidados Garza, Pérez o Espinosa, refiriéndome a los maestros Lorenzo, Fermin y Silverio, y más recientemente otros como Manolo Martínez, Curro Rivera y Eloy Cavazos, llenaban esta plaza hasta el tope y dejaban otro tanto de gente fuera queriendo entrar.

Repito no estoy en contra de un cartel como el del domingo, como aficionado vale la pena ver un espectáculo así, como empresarios debió dejar satisfacción poder presentar el cartel, pero para nuestra fiesta fue un grave retroceso.

A últimas fechas surgió Tauromaquia Siglo XXI, movimiento taurino que busca defender a la fiesta de los constantes ataques anti taurinos, sin lugar a duda eso es de suma importancia, pero ojalá dentro de sus apartados se pudiera fomentar el desarrollo de toreros. Por otro lado, ahora qué hay tantos cambios empresariales ojalá se de unión entre este sector y se trabaje para rescatar y hacer toreros, y hacerlos figuras, eso, se consigue con trabajo de parte de todos.

Ojalá esto que vivimos sea un puyazo para todos los toreros de acá, ojalá saquen la casta y no se dejen ganar y tengan el coraje de defender lo que es suyo, de defender su fiesta y que trabajen para volverse ídolos, figuras, hoy la meta es que al conjuro del nombre de toreros mexicanos, La Plaza México, y todas las del país se puedan ver llenas cada día de corrida.

Comenta ahora

TE PUEDE INTERESAR

PUBLICIDAD