Ecos del Clásico Joven

Hace un par de semanas, el técnico de Cruz Azul, Francisco Jémez, asumía la responsabilidad de cómo su equipo había encarado el juego contra Pachuca, donde resultó exhibido y goleado. Tras la disculpa, lo volvió a hacer.

Nuevamente elige un mal momento para poner a prueba la capacidad defensiva de La Máquina, que sobradamente sabemos hoy día es poca.

Desde el momento en que conocí de la alineación alguna inquietud recorrió mi mente. Me parecía demasiado agresiva para enfrentar a un equipo tan veloz y tan preciso para el contragolpe. “Hoy Cruz Azul gana de forma brillante o se va goleado”, pensé.

Jugar mano a mano frente a ofensivos tan capaces con zagueros que han mostrado en este torneo apenas un nivel promedio, es un suicidio. La Máquina se suicidó.

Quedó claro una vez más que el actual  Cruz Azul es dos equipos en uno. El ofensivo, que ataca de manera respetable y que puede ser competitivo, aunque el sábado no lo fue; y el equipo defensivo, que puede mostrar bajo alguna formación táctica un nivel lamentable.

Si al cuadro de Paco Jémez le hacen pocos goles es porque al atacar mucho, lo atacan poco; pero cuando lo atacan, lo lastiman.

El técnico español fue irrespetuoso con el rival. Subestimó su capacidad de ataque y así le fue. Los celestes sumaron una derrota más en Clásico Joven.

Sigo pensando que Francisco Jémez es un buen director técnico. Que su llegada al club de La Noria ha sido positiva. Estoy seguro, también, que pase lo que pase en este torneo, su estancia en México culminará el próximo diciembre.

El español habrá ARMADO a un buen Cruz Azul. El que llegue, tendrá que enseñarles a jugar mejor. A ser un equipo completo.

De América señalar que aprovechó perfecto las condiciones que se le presentaron. Fue efectivo al frente y aplicado atrás, tiene la mejor versión de Darwin Quintero, a un eficiente Silvio Romero y el nivel de siempre de Oribe Peralta, tan crack dentro de la cancha como decepcionante y descortés fuera de ella (aunque esa sea otra historia de la que ya hablaremos).

En resumen, un triunfo justo del América, un gran candidato hoy día sobre un Cruz Azul que no estuvo, una vez más, a la altura de la exigencia…