¿Rotar o no rotar?

Uno de los temas más polémicos desde la llegada de Juan Carlos Osorio a la dirección técnica de la Selección Mexicana ha sido la rotación de jugadores. El colombiano ha mantenido ese principio como pilar fundamental de su filosofía.

Me parece que en un equipo de 18 o 22 jugadores es muy difícil pensar que todos tienen el mismo nivel y que resulta indistinto poner a uno que a otro. Además de las diferencias en calidad, sobre todo en clubes, también hay momentos futbolísticos en los que un jugador puede estar mejor que su compañero.

En el libro “La estrategia de Osorio” el técnico sostiene que cuando un jugador es titular indiscutible “podemos entrar a un escenario peligroso porque puede llegar a entrenarse mal y competir mediocremente al sentirse más importante que el resto”.

Creo que es responsabilidad del técnico detectar quién cae en excesos de confianza o en falta de cuidado personal para entonces sí tomar las medidas correctivas que considere necesarias para que todos los integrantes de un plantel se preparen y entreguen a su máximo potencial.

Agrega Osorio que “la rotación, aparte de darle la oportunidad e implicar a todos, también los responsabiliza. Eso es algo clave”.

Como teoría suena muy bien que todos sean “iguales“ pero debemos aceptar que en el futbol hay jerarquías e irremediablemente existen los titulares y los suplentes, los que van a una selección y los que no. Aquí se confrontan dos principios motivacionales: la igualdad como detonador de las mejores cualidades del jugador y la competencia para que el que se mantenga en mejor nivel sea el que tenga un lugar en el once inicial.

Según Osorio “en la rotación todos tienen los mismos derechos, las mismas oportunidades y las mismas responsabilidades. Y gracias a este principio los logros deportivos en la élite se pueden lograr con la contribución de todos y no solamente con el rendimiento individual de un jugador.“

Yo me pregunto, ¿qué haría el DT colombiano si tuviera en su equipo a Messi o a Cristiano Ronaldo? ¿Los rotaría?

Tampoco podemos pasar por alto el acompañamiento del conjunto. No todos entienden igual la idea futbolística y no todos la pueden ejecutar de la misma manera por lo cual diferentes combinaciones de jugadores en el campo arrojarán sin duda variados rendimientos.

Creo que a nivel teórico e incluso como manejo de grupo la filosofía de la rotación puede tener fundamentos y puede sonar lógica pero me parece que en la implementación puede toparse con muchos obstáculos y situaciones que le resten efectividad.

Lo que nos debe quedar claro es que Juan Carlos Osorio está convencido de ello y lo ha llevado hasta las últimas consecuencias. Particularmente reconozco su trabajo y creo que ha llevado al Tri por muy buen camino además de que se percibe la aceptación de los jugadores hacia su persona.

Sin embargo no creo que porque todos estén “muy contentos“ con la igualdad de oportunidades el equipo mexicano vaya a jugar a tope sin importar quienes sean los once que están en la cancha.

Incluso por momentos la rotación podría parecer más como una indecisión constante y quizá una manera de no tener que elegir a unos sobre otros antes que una llave maestra al éxito.

¿Rotar o no rotar? Esa es la cuestión.