México y su handicap

La Selección Mexicana nunca nos va a tener contentos porque siempre esperamos de ella más de lo que realmente es capaz de lograr. No somos objetivos, nos gana la ilusión y pensamos que somos capaces de ganarle a cualquiera cuando no es así.

Nos falta nivel futbolístico que no es cosa de un entrenador u otro, es simplemente lo que la historia y la genética nos han permitido conseguir hasta ahora y no cambiará de hoy para mañana porque no son enchiladas.

También carecemos de experiencia y roce internacional porque por mucho que presumamos a nuestros jugadores europeos hay que reconocer que ninguno tiene un nivel que lo coloque en la élite como para echarse la selección en la espalda.

Si a esto le agregamos la muy poco popular forma de dirigir de Osorio con sus rotaciones y sus discursos llenos de palabras novedosas tendremos por conclusión que no estamos en las mejores condiciones anímicas para aceptar la derrota ante Portugal.

Siempre nos falta algo para ganar el partido importante. Cuando no es un error propio, es del árbitro o es un gran acierto del rival y esa es la mejor muestra de que todavía no tenemos con qué competirle a los grandes.

En casi 100 años de celebrarse la Copa del Mundo sólo ocho países diferentes la han conquistado: Brasil (5), Alemania (4), Italia (4), Argentina (2), Uruguay (2), España (1), Francia (1) e Inglaterra (1) y aún así el 65% de los trofeos se los han repartido tan sólo entre tres participantes.

¿Usted cree realmente que estamos al nivel de cualquiera de ellos? Por alguna poderosa razón nunca se ha colado una selección no favorita ni siquiera a la Final de un Mundial, ya no digo ganarla. En esos niveles no hay casualidades, no se llega por chiripazo, no es la Liguilla donde el octavo puede quedar Campeón.

Basados en una premisa sin fundamento de que somos capaces de ser Campeones del Mundo, le exigimos siempre al técnico y los jugadores resultados alejados de la realidad. Y no se trata de resignarse sino de poner los pies en la tierra para, a partir de ahí, seguir trabajando y mejorando en busca de un futuro halagador.

Hoy podemos correr a Osorio, que la verdad no se ayuda mucho con su forma de dirigir y declarar, pero no importa a quién traigamos, seguiremos teniendo a los mismos once o quince jugadores en la cancha y lo que han dado hasta ahora es lo que pueden dar.

Un día se podrán alinear las estrellas y quizá le demos una sacudida a un grande pero por ahora debemos de aterrizar y reconocer quiénes somos en el panorama futbolístico del planeta.

Si usted ha jugado golf o boliche entenderá que el promedio o el handicap son factores matemáticos inequívocos porque reflejan el nivel de rendimiento de un deportista en el transcurso del tiempo, y eso no quiere decir que no pueda un día meter un hoyo en uno o tirar un juego perfecto, sin embargo, las probabilidades están en contra.