Juega limpio, siente tu Liga

Estoy convencido de que en el futbol las emociones se contagian desde la cancha hacia la tribuna y no al revés. Por lo tanto me parece prioritario que se tomen las medidas necesarias para prevenir o en su caso sancionar los actos violentos en el terreno de juego como una medida complementaria para evitar el contagio hacia el público.

Cada vez resulta más frecuente que futbolistas sufren lesiones de gravedad que los alejan de la posibilidad de jugar durante meses y me parece que en este rubro las sanciones se están quedando cortas.

Es cierto que el futbol es un deporte de contacto donde existe el riesgo latente de lastimaduras y donde no necesariamente está involucrada la mala fe de alguno de los participantes pero debe ser compromiso de los árbitros y la Comisión Disciplinaria estar muy atentos a estos focos rojos.

De arranque las acciones en donde un futbolista resulta fracturado o con una lesión similar en términos de tiempo de recuperación tienen que revisarse con lupa y en caso de encontrar dolo o imprudencia del infractor se debería aplicar todo el rigor del reglamento.

Se tiene que luchar por un futbol limpio y no por ello menos viril, pero en donde predomine la lealtad hacia la profesión. Hasta aquí es una labor conjunta mantener el llamado de conciencia para jugar con respeto al rival.

Pero una vez cometida la falta no puede tentarse el corazón quien aplica las sanciones para determinar castigos ejemplares que eviten que este tipo de jugadas se presenten con la frecuencia que parecen estar empezando a suceder.

El criterio de inhabilitar a un futbolista hasta que su rival se recupere ha sido hasta ahora una de las medidas más efectivas en términos de igualar circunstancias y equiparar el daño ocasionado a una persona y a una institución.

Entiendo que endurecer las sanciones podría mal interpretarse y después querer que a todo el mundo lo inhabiliten o lo castiguen con severidad pero creo que en términos de cuidar la integridad física de los participantes no deberían guardarse nada los de pantalón largo y tener mano firme.

Veremos qué sucede en las próximas semanas en torno a este tipo de acciones y cuáles son las medidas que de manera institucional se toman por parte de la Liga Mx para limpiar el futbol en términos de disciplina y juego limpio.

No podemos olvidar la premisa: “Juega limpio, siente tu Liga” con la que todos los involucrados se comprometen y aceptan el mandato. ¿Están dispuestos a cumplirlo?