Cardona no aprende

El colombiano Edwin Cardona sigue cruzando la línea del escándalo y va poco a poco dando al traste con su carrera que podría ser increíblemente exitosa si estuviese dispuesto a comportarse como lo requiere la vida de un deportista profesional.

Cuando estuvo en Rayados, aunque nunca llegó a los extremos que hoy vive en Argentina, siempre estuvo al filo de la navaja. Cuando no fue porque se peleó con un vecino fue porque su mamá cacheteó a un aficionado o porque se fue a la playa en pleno torneo, o por burlarse durante un partido de un jugador asiático por su aspecto físico.

Nunca le ha faltado a Cardona tema para estar en el candelero y lamentablemente no siempre por el buen futbol que puede desplegar cuando se decide a hacerlo. Pero queda claro que para él hay otros temas más importantes que el futbol y desde su descuido físico hasta sus conductas erráticas tenemos que aceptar que el futbolista va en decadencia.

Es triste ver a un profesional con los dotes de Cardona desperdiciar su carrera en escándalos y tener que salir a los medios a mentir descaradamente para tratar de cubrirse en temas donde difícilmente habrá salvación.

Tal vez libre la responsabilidad penal en Argentina con este último escándalo, pero nadie podrá dejar de creer que se encontraba en circunstancias nada convenientes para un deportista y hombre de familia, como él mismo se auto describe cada vez que puede.

El problema lo tiene Rayados porque al margen de lo que suceda en los próximos días, donde Boca podría cesarlo, el contrato es de los regios y tendrán que cargar con él hasta las últimas consecuencias.

Rayados empezó a ensuciar el tema por la forma tan poco inteligente con la que le dijo a los cuatro vientos que el futbolista no entraba en planes y ahora Cardona se acaba de ayudar solito poniéndose en evidencia.

Con todo esto encima veo muy poco probable que Cardona vaya al Mundial y creo que le haría un daño a una selección llevar a un futbolista en estas condiciones que poco podrá aportar en lo futbolístico y mucho menos en el ambiente adecuado del grupo.

Edwin Cardona tiene en su vida otras prioridades antes que su carrera profesional y eso tarde o temprano te cuesta. Hoy empieza a pagar el precio de sus descuidos.