El drama de los penales en Rayados

Gran polémica se ha armado con la más reciente falla de un penal por parte de Avilés Hurtado ante Xolos en la Jornada 2. Y es que el líder de goleo de los Rayados en el torneo pasado cargaba la nada grata experiencia de haber fallado un costoso tiro similar en la Final perdida frente a Tigres apenas en diciembre.

Cabe mencionar que la mala puntería desde los 12 pasos no es privativa del colombiano, ya que en este equipo se han errado de manera consecutiva las últimas cinco ejecuciones y de los últimos 20 penales han fallado 11, incluso han llegado a errar dos en un mismo partido.

Pero en la lista de tiradores no exitosos también se incluyen jugadores como Pabón, Sánchez, Funes Mori y hasta el mismísimo Cardona en la Final frente a Pachuca.

Con base en todo este antecedente surgen muchos cuestionamientos. ¿Debe dársele a Avilés la confianza y que siga tirando? ¿O debe quitársele la presión designando a otro elemento del plantel para esa misión?

Aunque se supone que por protocolo interno de los equipos normalmente hay un tirador oficial, hay quienes dicen que es más recomendable que los jugadores decidan al momento quién se siente con la confianza necesaria. Esto último ha propiciado bochornosas escenas de futbolistas arrebatándose la pelota o discutiendo por asumir la responsabilidad del cobro.

Si bien es cierto que la práctica durante los entrenamientos no permite experimentar el factor más difícil de controlar, que es la presión del partido, me parece que debe quedar claro qué jugador tiene el temple para controlar sus nervios, sobreponerse a la situación y ejecutar de buena manera sin que esto pueda asegurar que será infalible.

Volviendo al tema de Rayados entiendo que Avilés quiso sacarse la espina del penal fallado en la Final que la afición aún lamenta y seguramente él lo lamenta más, pero luego de ver cómo le pegó a la pelota frente a Xolos me queda claro que no ha superado el momento anímico ya que su golpeo fue espantoso.

Por lo tanto, me parece que por ahora el técnico debe elegir a otro tirador que bien podría ser el mismo Pabón que se supone es el tirado oficial. El problema en Rayados es que casi todos los elegibles han fallado en fecha reciente y eso hace más difícil la decisión.

El tema se puede convertir en un factor mental en el equipo si no se trabaja al respecto. Creo que minimizar el asunto sería cometer un grave error porque si hasta para cobrar tiros de esquina hay ejecutores específicos me parece que por la trascendencia que tiene un penal debe dedicársele mucha más atención.

En la seriedad que se le ponga al tema está borrar de una vez por todas este estigma o convertirlo en un asunto que persiga al equipo por mucho tiempo.