Opening night

Alex Zenteno
Alex Zenteno
A punto de anotar

Opening night

Algo que no les conté ayer es que el avión del que viajamos de Boston a Houston parecía el oficial de la prensa de los Patriotas. Muchos de los reporteros que pude ver allá tomaron el mismo vuelo, y una de las azafatas antes de despegar dijo: “levanten la mano los aficionados de los Patriotas”. E hizo lo mismo cuando aterrizamos. Fue un detalle que olvidé contarles.

Este lunes, con mucho calor en Houston, llegaron los Patriotas por ahí de las tres de la tarde. Comieron, descansaron brevemente y a atender el Opening Night, esta modalidad que adoptó la NFL desde el año pasado en sustitución del Media Day.

El Opening Night es todo un espectáculo que realiza la NFL en horario estelar y que transmiten el canal de la NFL y la cadena con los derechos del Super Bowl. Este evento consta de concierto musical, la presencia de los dos equipos como Rock Stars y las entrevistas de los medios, para rematar otra vez con música. La gente puede entrar pagando un boleto. El año pasado se hizo en la Arena de los Sharks de San José de la NHL, esta vez fue en el Minute Maid Park, la casa de los Astros de Houston. Es decir, la NFL ha usado estadios de hockey sobre hielo y beisbol para hacer su espectáculo.

La noche de este lunes fueron los Halcones de Atlanta los que tomaron el escenario primero, con Matt Ryan como su gran figura y estandarte. Se notaba a todo el equipo disfrutando del momento. Los Patriotas vinieron después. Justo en el inter entre uno y otro, un reportero de una cadena estadounidense entrevistó al mismo tiempo a Tom Brady y Matt Ryan. Ambos se mostraron mucho respeto, se dieron la mano y un abrazo.

Tocó turno de los Pats. Yo estaba literalmente en primera fila esperando en su estrado a Tom Brady. Su excompañero y hoy analista de NFL Network Willie McGinest empezó la entrevista y se llevó casi 10 minutos. Entre otras cosas le dijo “te voy a preguntar sobre el presidente Trump”, a lo que Brady respondió que de eso no iba a hablar en esta semana. Cuando finalmente le pudimos preguntar lo cuestioné sobre si en algún momento se ha imaginado su carrera sin Bill Belichick. Me respondió que no, que no hubiera querido jugar para ningún otro entrenador, destacó las cualidades de Belichick como coach y como motivador.

Le hice la misma pregunta a Bill Belichick y de manera fría y cortante me respondió que ya había jugado una temporada sin él, incluso los primeros cuatro partidos de esta campaña. El coach Belichick definitivamente no estaba disfrutando el momento. Estoy seguro que piensa que es la parte odiosa del Super Bowl. Pero cuántos pagarían por estar ahí, cuántos darían lo que fuera por vivir ese momento. ¡Es como si uno como reportero estuviera harto de esto! Es un privilegio estar en un Super Bowl, sin importar el rol que juegues, y hay que disfrutarlo como si fuera la primera vez. A quien no le guste ¡que no venga!

La noche sirvió también para saludar a muchos amigos colegas como Pablo Viruega, Carlos Nava, Carlos Rosado, Juan Carlos Vázquez, Ricardo Otero, Aarón Soriano y muchos otros que de rapidito o de lejos nos hicimos alguna seña. El Super Bowl tiene la magia de reunirnos con mucha gente a la que no vemos desde hace tiempo y que está igual de loca que nosotros por el futbol americano.

El Opening Night concluyó con un espectáculo de piroctecnia, otra innovación de la NFL. Lo que sí es un hecho es que este evento es un show concebido para la televisión y los aficionados que asisten al estadio. Cada vez es más difícil trabajar y obtener entrevistas. Para eso quedarán las sesiones de prensa en los hoteles de los jugadores.

Estos 11 días he tratado de mantenerme en contacto con mi familia, con mi esposa y mi hija, por llamada telefónica o videollamada. Este lunes que las vi, sin duda, fue lo mejor que me pasó en el día.

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