Vikings se aprovecha de Packers

Harrison Smith comandó a la defensa de Minnesota al desmantelar metódicamente a Green Bay, en un partido en el que el quarterback de los Packers Aaron Rodgers debió salir por una fractura en la clavícula durante la victoria el domingo por 23-10 que drásticamente alteró el rumbo de la división Norte de la Conferencia Nacional.

Smith participó en dos derribos del quarterback, interceptó un pase y manoteó otros dos, para que los Vikings (4-2) maniatasen a los menguados Packers a solo 227 yardas, su menor cantidad en la temporada.

El linebacker Anthony Barr, quien no pudo terminar el partido al sufrir una conmoción, fue el responsable del golpe que marcó el rumbo del partido.

En la segunda posesión de Green Bay, Barr derribó a Rodgers tras librarse del bloqueo en jugada de pase, con el mariscal de campo golpeándose el hombro al caer sobre la superficie.

A primera vista, el impacto no parecía ser tan violento. Pero en poco tiempo resultó evidente que el astro de los Packers (4-2) sufría un dolor considerable.

Durante el entretiempo, los Packers informaron en su cuenta de Twitter que existe la posibilidad de que Rodgers “se pierda el resto de la campaña”.

Es un duro golpe para un equipo que inició la temporada con aspiraciones al Super Bowl, un optimismo basado más que nada en el brazo derecho de Rodgers.

Pese a varias lesiones clave en la secundaria, los Packers empezaron la jornada al frente de su división, después que Rodgers orquestara una serie ofensiva que culminó en el touchdown del triunfo frente a los Cowboys de Dallas la semana pasada.

Brett Hundley reemplazó a Rodgers y lanzó el primer pase de touchdown de su carrera, al conectar con Davante Adams en el segundo cuarto. Hundley fue interceptado tres veces y lo derribaron cuatro veces. Acabó con 157 yardas, completando 18 de 33 pases.