Los Cowboys ya no piensan en Denver

Ezekiel Elliot. FOTO: AP
Ezekiel Elliot. FOTO: AP
Dak Prescott y Ezekiel Elliott buscan dar vuelta a la página, tras la paliza que les propinaron los Broncos

Dak Prescott no tuvo que pensarlo mucho para responder cuando le preguntaron si la derrota de Dallas 42-17 ante Denver había sido el día más humillante en su corta carrera en la NFL.

Por supuesto, el veterano wide receiver de Arizona, Larry Fitzgerald, no iba a solidarizarse con Prescott cuando el joven quarterback de los Cowboys contestó “probablemente” ante esa pregunta, después que sufrió la primera paliza desde que llegó la campaña pasada a la NFL y formó una dinámica dupla con el running back Ezekiel Elliott.

“Diría que son bastante afortunados”, dijo Fitzgerald. “No los humillaron hasta después de 18 partidos. A mí me humillaron en el segundo partido de mi año de novato, y fue bastante feo. Y después ocurrió varias otras veces en mi año de novato”.
Ahora le sucedió a Prescott y Elliott, lo que los coloca en una situación para demostrar cómo responderán en su segundo partido consecutivo como visitantes cuando los Cowboys jueguen el lunes ante Fitzgerald y los Cardinals de Arizona.

Prescott lanzó dos intercepciones en un partido por apenas la segunda ocasión en su carrera, el mismo día que se convirtió en el primer quarterback en la NFL con 500 pases lanzados y menos de cinco intercepciones. La primera fue aprovechada por Denver para sacar ventaja de 35-10, y la segunda fue devuelta 103 yardas para un enfático touchdown.

Ambas intercepciones dejaron mal parado a Elliott, porque no corrió para perseguir al jugador que había interceptado el pase.

El ex running back y ahora comentarista LaDainian Tomlinson lo acusó de tirar la toalla, y el entrenador Jason Garrett no hizo mucho para contrarrestar esa percepción. Para colmo, Elliott tuvo el peor partido de su carrera al sumar apenas ocho yardas por tierra en nueve intentos.

“Sin duda escuché (las críticas)”, dijo Elliott. “Diría que estaba frustrado, pero esa no es excusa para la falta de esfuerzo que exhibí. Sencillamente no puedo hacer eso. Como uno de los líderes de este quipo y alguien en quien mis compañeros pueden contar, no puedo hacer lo que se vio en la televisión”.

Prescott también se responsabilizó por la situación el jueves, al decir que los entrenadores realizaron ajustes en el plan de juego para intentar remontar la desventaja, pero que ejecutó mal las instrucciones.

No fue el peor partido de Prescott desde el punto de vista estadístico, ya que ese fue un revés 10-7 ante los Giants en la temporada pasada. También hay que tomar en cuenta que Dallas enfrentó a una de las mejores defensas de la NFL.

“Es importante que yo sea el mismo de siempre”, enfatizó el quarterback. “Aportar la misma energía, el mismo liderazgo, animar a mis compañeros. Que sea contagios o para no perder la confianza o ni siquiera estar preocupado. Es la segunda fecha de la temporada. Todavía falta mucho por jugar”.

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