Especial: El nacimiento de una “estrella”

“’Cuando sea grande’, tres palabras más misteriosas que el ‘Ave María Purísima”. Y es que en 1975, el famoso “Hail Mary” de Roger Staubach hizo soñar a todos los seguidores de los Dallas Cowboys, no sin antes generar esa tensión cargada de drama, con vista hacia las diagonales, a la espera de una atrapada que cantara “Touchdown”.

“Cuando sea grande” quiero ser como Roger Staubach, seguro muchos mariscales de campo en ese entonces admiraban al “Capitán América” de carne y hueso, y no sólo a un superhéroe de fantasía. Estaba en el denominado “Equipo de América” y su sobriedad, estilo, gallardía y alcances lo convirtieron en una verdadera estrella.

Y es que este 5 de febrero se cumplen 76 años del nacimiento de esta luminaria de los Dallas Cowboys, en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos.

Cualquier editor de algún medio deportivo debe considerar difícil hablar de Roger Staubach. Quizá, con el tiempo, haya perdido lustre ante tan semejantes monstruos como Tom Brady, o tan apegados a los medios o mercadotecnia; sin embargo, en su época fue uno de los hombres más temidos en el campo de juego, y respetados fuera de él.

Roger Staubach fue ingresado al Salón de la Fama en la Clase de 1985, 13 años después de haber ganado su segundo Super Bowl. Disputó la edición V en 1971, pero era suplente de Craig Morton, debió ver el juego desde la banca sin minutos de oportunidad. No obstante, un año después era el titular frente a Miami Dolphins y ganó el gran juego 24-3. “Capitán América” fue nombrado MVP.

Fueron meses complicados en sus inicios, aún debía cumplir con el servicio militar, pero ello no le impidió tener el respaldo de otro de los emblemas de los Cowboys, el entrenador en jefe Tom Landry, que depositó en Staubach toda su confianza y a quien nombró líder del equipo por su experiencia en la Guerra de Vietnam.

Fue en 1975, en los Playoffs divisionales de la NFC, cuando los Cowboys se midieron a los Minnesota Vikings para remontar un 14-10 en el Cuarto Cuarto; con menos de 40 segundo en el reloj lanzó el balón a las diagonales hacia Drew Pearson, quien atrapó el ovoide para ganar 17-14.  Ese lanzamiento lo volvería famoso tras ser bautizado como el “Hail Mary”, o “Ave María”.

Roger Staubach explicó que en ese momento sólo cerró los ojos y lanzó el balón, dijo algunas palabras del rosario, al ser un hombre católico de Cincinnati, para encontrar un poco de suerte en la agonía del partido y al comentar esto con un reportero de The Associated Press, éste lo denominó “Hail Mary” o “Ave María”. No obstante en el Super Bowl X no logró vencer a Pittsburgh Steelers.

Sin embargo, después llegaría al Super Bowl en 1978, el cual ganaron 27-10 a los Denver Broncos.  En él se encontraba el mexicano Efrén Herrera, compañero de Roger Staubach en los Cowboys, primero en ganar el gran juego.

Especial| Conoce más del primer mexicano en ganar un Super Bowl.

Pero, si a estas alturas, tras un Super Bowl LII, no existe margen de comparación con hombres de la talla de Tom Brady, ¿con quién se comparaba Roger Staubach? El QB de los Dallas Cowboys normalmente era calificado como el “aburrido” de los mariscales de campo talentosos en su época, mientras Joe Namath, campeón con los New York Jets, era el tipo alegre, fiestero y extravagante. Sin embargo, Staubach negó cualquier tipo de roce con Namath.

Así, a los 76 años de edad, Roger Staubach está convertido en un emblema de los Dallas Cowboys y el paso del tiempo no ha permitido que la memoria le olvide.

Ganador del Trofeo Heisman en 1963 con Navy

Ganador del Super Bowl VI y XII

MVP del Super Bowl VI

Convocado a 6 Pro Bowls

Jugó 11 temporadas

Registró un total de 22 mil 700 pases

153 pases de anotación en toda su carrera

Inducido al Salón de la Fama en 1985