Infierno abierto

Toluca vs Chivas, Liguilla Clausura 2017. FOTO: Mexsport
Toluca vs Chivas, Liguilla Clausura 2017. FOTO: Mexsport
Toluca y Chivas dejan todo para la vuelta tras empatar 1-1 en la ida de las Semifinales en la Liguilla Clausura 2017 celebrada en el Nemesio Diez

 

Es un infierno jugar en el Estadio Nemesio Diez, pero lo es más el no saber quién es el primer finalista del Torneo Clausura 2017. Toluca y Chivas empataron 1-1, atacaron, lastimaron pero no finiquitaron. El suspenso estará para el final de la eliminatoria, como Dios manda, y el infierno no es precisamente su jurisdicción.

La ida de las Semifinales en la Liguilla ofreció emociones a cuentagotas, con los nervios dignos de una fiesta grande, y los goles suficientes para abrir la boca, pero claramente escasos para decretar a un finalista.

La rifa del Diablo, un ingresado en el segundo tiempo, Rodolfo Pizarro, se encontró con un balón muy afortunado a los 82′. Tras una serie de rebotes, el ex de Pachuca tuvo una posición inmejorable para batir a Alfredo Talavera y empezar a pintar el nombre del Club Deportivo Guadalajara en la Gran Final de la Liga MX.

Errores o carencia de uno o quizás el ahínco del otro. La respuesta del Demonio fue casi inmediata; prácticamente tres minutos después, cuando en una jugada a balón parado, Fernando Uribe alcanzó a tocar el esférico con la cabeza, no fue un remate franco pero el desvío fue suficiente para dejar fuera de circulación a un Rodolfo Cota al que no le alcanzaban las piernas para evitar el empate.

El técnico Hernán Cristante salió con una postura muy agresiva desde un inicio. Antonio Ríos salió solo para tratar de poner un alto a lo que hicieran Orbelín Pineda o Carlos Fierro. La mentalidad fue fácilmente contagiada a los jugadores mexiquenses, quienes volcaron la cancha a su favor desde los primeros instantes, como si necesitaran 6 goles para avanzar.

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Solamente una deficiencia fue directamente proporcional a las ganas que tuvo el Toluca de ganar el partido, sobre todo en el primer tiempo: su radical deseo de buscar las bandas. La media luna en el área de Rodolfo Cota era terreno intacto, una alfombra sin usar ante un centro carente, lo que facilitó la labor de Chivas, quienes incluso se dieron el lujo de poner en aprietos al conjunto local cuando a los 27′ Orbelín Pineda no tuvo la serenidad para definir en un balón con ventaja en el área y, después, a los 42′ sería Alfredo Talavera quien le quitaría el gol al propio Orbelín, más aplicado en esta ocasión con un remate de cabeza letal.

Las revoluciones bajaron irremediablemente para el complemento, aunque fue siempre la escuadra escarlata la que mostró más ganas de sacar la ventaja. Independientemente de la súbita reacción tras el gol de los dirigidos por Matías Almeyda, los rojos cambiaron el esquema, Rubens Sambueza se amarró por lo que el ataque se fraguó desde metros más atrás. De hecho, fue Rodrigo Salinas quien tuvo la jugada más clara en el segundo tiempo; un disparo desde fuera del área a los 79′ que sirvió para dos cosas: el lucimiento de Rodolfo Cota y el despertar de la afición en el Nemesio Diez.

Guadalajara se va conforme con el gol de visitante, que servirá de mucho para las aspiraciones del Rebaño en la vuelta en el Estadio Chivas. Toluca no pudo en casa, pero abrió más que una caja de Pandora: aperturó el mismísimo infierno.