Especial: Oribe Peralta, una carrera ejemplar

La capacidad de anotar goles es un bien que hoy en día es escaso para el mexicano. El atacante nacional sufre para sobresalir en la Liga MX ante el talento y la cantidad de artilleros extranjeros quienes acaparan portadas, miradas y reflectores en el Máximo Circuito del futbol mexicano.

Pocos, pero muy pocos elementos nacionales han evitado que los extranjeros conviertan el ataque de la Liga MX en un absolutismo sudamericano, uno de ellos es Oribe Peralta Morones, para muchos, el mejor delantero mexicano de los últimos tiempos, al menos dentro de la competencia mexicana y que nació un día como hoy, de 1984.

“El Cepillo” cumple este 12 de enero 34 años y los festeja como el atacante referente del equipo más grande y orgulloso de México, aquel que históricamente se caracteriza por hacer uso de muchos elementos extranjeros. Sí, el Club América tiene como gran capitán al atacante nacido en Torreón, Coahuila, y que es además un símbolo indiscutible de la Selección Mexicana.

La carrera de Oribe Peralta tardó en despegar, es un hecho. Debutó con Monarcas Morelia en 2003, aunque tuvo una actuación poco más que intrascendente con la escuadra michoacana. Pasó por León, Rayados y Chivas (como refuerzo en Copa Libertadores) antes de llegar al equipo de sus amores: Santos Laguna. Fue con los albiverdes (con quienes estuvo en dos etapas con un periodo con Chiapas entre los mismos) cuando Oribe por fin pudo demostrar su valía y el nivel que le llevó también a ser parte fundamental e histórica de la Selección Mexicana.

A continuación, los cinco momentos que han definido la gran trayectoria del cumpleañero Oribe Peralta.

Estaba en el destino

Oribe Peralta debutó un 22 de febrero de 2003. Monarcas Morelia, bajo las órdenes de Rubén Omar Romano, fue el conjunto que le dio la oportunidad de aparecer por primera vez en el Máximo Circuito. El rival: nada más y nada menos que el Club América, su actual equipo.

A los 51′, Pável Pardo abrió el marcador en el Estadio Morelos mientras que Cuauhtémoc Blanco fue el encargado de anotar el segundo tanto para las Águilas. Adolfo Bautista descontó a los 86′ y, segundos después, Peralta tendría sus primeros segundos en la Liga MX al tomar el lugar de Rodrigo Ruiz.

Morelia perdió por 2-1 en casa frente al América en aquel 22 de febrero; no obstante, pocos sabrían que la antigua Valladolid había arrojado por primera vez a alguien destinado a convertirse en ídolo.

A la cabeza de los Guerreros

Oribe Peralta deambuló por equipos como Chivas o Rayados antes de que su carrera explotase definitivamente en Santos Laguna, con quienes conquistó su primer título de Liga en el Clausura 2008 ante Cruz Azul. El delantero jugó como suplente en las dos Finales ante “La Máquina”. Pero fue en el Clausura 2012 cuando Peralta se ganó a pulso el cariño de toda una laguna.

Los Guerreros disputaban la Final ante su rival de mayor encono: los Rayados de Monterrey. La ida, celebrada en el Estadio Tecnológico, parecía avisar que el título sería albiverde ya que a los locales les costó lo indecible igular el marcador y fue hasta el tiempo de compensación, vía penal, cobrado por Humberto Suazo. Santos tenía la ventaja antes de esa anotación gracias a Oribe Peralta.

Para la vuelta, en Torreón, Daniel Ludueña abría el marcador temprano, a los 5′. Pero a los 64′, Oribe Peralta ponía el segundo tanto y el que daría el título a los coahuilenses y dejaba sin efecto el tanto anotado por Aldo de Nigris posteriormente. De esta forma, Santos conquistaba un nuevo título, esta vez, que llevaba el nombre y apellido de Oribe Peralta.

El Olimpo es para los elegidos

En 2012, el futbol mexicano alcanzó la que es, con toda seguridad, la mayor hazaña de su historia. Por encima de cualquier título en Mundial Sub 17 o incluso de la Copa Confederaciones, los Juegos Olímpicos de Londres 2012 representaron la cima que el balompié nacional ha alcanzado hasta el momento.

El 11 de agosto de 2012 es una fecha grabada en oro y que sencillamente sostiene a todo el futbol mexicano, y el herrero que dio forma a las brillantes letras de este episodio no podía ser otro: Oribe Peralta Morones.

Wembley: la cuna metafórica del futbol mundial y también el epicentro de los más grandiosos recuerdos para el aficionado mexicano que vio a la Selección Mexicana Olímpica jugar en el legendario recinto la Gran Final de Londres 2012 ante la siempre poderosa Brasil. El Tri debía lastimar fuerte y temprano al “Scratch”, eso lo sabía Peralta, quien jugó el torneo como uno de los tres refuerzos permitidos para el conjunto juvenil (junto a José de Jesús Corona y Carlos Salcido).

Apenas transcurrido el primer minuto del encuentro, Aquino habilitó a Peralta quien con un tiro a ras de pasto doblegó al portero Gabriel para abrir el marcador en Wembley. Ya en el segundo tiempo, el “Cepillo” anotaría quizás el gol más importante de su carrera hasta el momento al rematar de cabeza en un tiro de esquina a los 75′ para firmar su segundo gol en el sagrado recinto y que le daría la medalla de oro a México en el futbol varonil.

Es el pasaje más hermoso en la historia del futbol mexicano y 2012 fue quizás el mejor año en la carrera de Oribe Peralta: el héroe dorado de Wembley.

No hay dudas en Natal

A pesar del logro olímpico, a México le costó mucho trabajo clasificar a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014. Los dirigidos por Miguel Herrera llegaron a la cita vía repechaje ante Nueva Zelanda tras un desastroso paso por el Hexagonal de Concacaf.

El 13 de junio de 2014, el Tri se presentaba en Natal para medirse a Camerún en el debut mundialista en lo que parecía ser una actuación complicada dados los rasposos antecedentes eliminatorios por parte del conjunto americano.

Los “Leones Indomables” plantaron cara durante todo el primer tiempo y gran parte del segundo. Samuel Eto´o mantenía en vilo incluso a la media cancha mexicana que no se animaba a ir del todo al frente, pero a los 61′, Giovani Dos Santos sacó un fuerte disparo que el portero Charles Itandje detuvo pero no evitó el rebote que cayó en Peralta Morones quien no perdonó para darle a México el gol y el primer triunfo en Brasil.

El ánimo cambió drásticamente para el Tri después del tanto del ya legendario Oribe. Si bien México no cumplió con sus objetivos (superar los Octavos de Final), alcanzaría a ganarle a Camerún y a Croacia, además de dejar en cero al anfitrión Brasil.

Vuela, vuela

Los méritos de Oribe Peralta no pasaron desapercibidos en Coapa. Después del Mundial de Brasil 2014, el atacante dejaría al equipo de sus amores para jugar con el Club América, el conjunto referencia del futbol mexicano.

La llegada de Peralta al conjunto azulcrema, bajo las órdenes de Antonio Mohamed, fue todo un suceso. El “Cepillo” demostró su calidad y entrega desde el primer día y conquistó a la exigente afición americanista en el mágico Apertura 2014, su torneo debut.

El conjunto capitalino llegó a la Final de la Liga MX con Peralta ya consolidado, como si hubiera jugado tantos partidos en el Estadio Azteca como Cristóbal Ortega.

El 14 de diciembre de 2014, América recibía a Tigres en la vuelta del Apertura y con desventaja de 1-0. Los de Ricardo Ferretti parecían arruinar la fiesta americanista, pero Michael Arroyo a los 36′ abrió el cerrojo norteño y Pablo Aguilar, a los 61′, anotó el segundo tanto de las Águilas.

A estas alturas, era imposible armar un festejo sin la participación de Oribe Peralta quien a los 78′ cerraba la cuenta del encuentro, un 3-0 suficiente para que el América levantara un nuevo título y, además, confirmara la aparición de un nuevo ídolo en Coapa.