Especial: Los cambios y la maldición de los penales

Miguel Mejía Barón y Hugo Sánchez
Miguel Mejía Barón y Hugo Sánchez en su famosa charla durante el juego vs Bulgaria en el Mundial 94. FOTO: Cortesía
Se cumplen 23 años del famoso episodio de los cambios y de la maldición de los penales; el 5 de julio de 1994, México fue eliminado del Mundial por Bulgaria

La Selección Mexicana más querida de la historia, la de Miguel Mejía Barón, tuvo también el más triste final en el Mundial Estados Unidos ‘94.

Aquel equipo que sostuvo un romance intenso con la afición cortó de tajo el idilio con dos temas traumáticos que siguen en la mente: los famosos cambios que se guardó el técnico ante Bulgaria en octavos de final y la eliminación en penales en ese mismo duelo.

Quién diría que 23 años después nuestro balompié aún añora llegar al quinto partido en Copa del Mundo. Porque el 5 de julio de 1994, en el Estadio de los Gigantes de Nueva York, se estuvo tan cerca y no se consiguió dar el paso. Desde entonces solo se ha llegado al cuarto juego y alcanzar el siguiente se ha vuelto una obsesión.

Vamos al recuento de los daños. En 1994 México volvió a una Copa del Mundo luego del escándalo de los cachirules. Y lo hizo con un equipo que encandiló a la fanaticada con una eliminatoria casi perfecta, con una Copa América ’93 inolvidable y con un triunfo aplastante en la Copa Oro ’93.

Luego el sorteo mundialista emparejó al Tricolor con tres rivales europeos: Noruega, Irlanda e Italia. Le llamaron el Grupo de la Muerte pero la Selección Mexicana salió airosa con el primer lugar.

Su debut fue derrota 1-0 ante Noruega en Washington (cómo olvidar la falla de Luis Roberto Alves “Zague”). Pero luego el doblete de Luis García sirvió para fundir a Irlanda 2-1 en Orlando. Y finalmente un 1-1 meritorio ante Italia en Washington, con un golazo de Marcelino Bernal, valió para el liderato del sector.

Así que para los octavos de final había que viajar a Nueva York para enfrentar a Bulgaria, aquel equipo liderado por el mítico Hristo Stoichkov, por ese entonces una de las superestrellas del Barcelona de Johan Cruyff.

El 5 de julio de 1994 el marcador lo abrió el propio Stoichkov al minuto 6, pero igualó Alberto García Aspe al 18′ desde el manchón penal.

Siempre fue un juego parejo y así se llegó al final de los 90 reglamentarios. La tónica siguió y se acabaron los tiempos extra sin que el técnico Mejía Barón hiciera alguna modificación.

La afición extrañada se preguntó por qué se quedaron en la banca jugadores de la talla de Hugo Sánchez, Carlos Hermosillo, Misael Espinoza, e incluso un delantero oportunista como Luis Miguel Salvador.

La definición tuvo que ser en serie de penales y ahí nació una maldición del futbol mexicano. Porque los nuestros fallaron los tres primeros disparos (Alberto García Aspe, Marcelino Bernal y Jorge Rodríguez) y el acierto final de Claudio Suárez resultó insuficiente.

Es cierto que Jorge Campos dio esperanza al detener el primer penal de los búlgaros, pero los tres posteriores echaron a México de la Copa del Mundo.

Ese resultado fue traumático y por un buen tiempo el futbol mexicano tuvo que vivir con la maldición de los penales con otros episodios que no vale la pena recordar aquí.

Y por supuesto, los famosos cambios guardados dieron mucho de qué hablar. Porque después del juego, Stoichkov declaró que para ellos fue un alivio que Hugo Sánchez no jugara.

La polémica estaba puesta y Mejía Barón reveló las razones para no meter al “Pentapichichi”: en pocas palabras dijo que Hugo no quiso jugar como armador y que por su mente pasaron las ocasiones en que el goleador falló penales y cuando se negó a tirar ante Alemania en 1986.

En fin. Lo cierto es que la gran Selección Mexicana de 1994 tuvo un tristísimo final y quedó marcada por los no cambios de Mejía Barón y por la maldición de los penales.

Y desde entonces se selló la pauta de no alcanzar el famoso quinto partido de Mundial.

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