Los 5 apuntes: México vs Nueva Zelanda

Selección Mexicana, Copa Confederaciones
Selección Mexicana, Copa Confederaciones. Foto: Getty Images
Descubre los detalles a nivel cancha que arrojó el atropellado triunfo del Tri sobre los de Oceanía en su segundo compromiso de la Copa Confederaciones Rusia 2017

La tónica de la presente edición de la Copa Confederaciones para la Selección Mexicana ha sido sufrir, desgarrarse las vestiduras, pero, al final, mantener su condición de invicto: sumó 3 puntos, tras vencer 2-1 a su similar de Nueva Zelanda.

Revive el triunfo de México ante Nueva Zelanda AQUÍ.

Tal y como sucedió ante Portugal, el equipo dirigido por Juan Carlos Osorio tuvo que venir de atrás para finalmente quebrar la valiente, pero sobre todo pensante, resistencia neozelandesa. Un primer tiempo para el olvido y un complemento revolucionario fueron los protagonistas del triunfo verde en Sochi.

A continuación, te presentamos los 5 apuntes tácticos que generó el encontronazo de estrategias entre Juan Carlos Osorio, y sus 8 cambios en la alineación titular de México, y Anthony Hudson, y su directa Nueva Zelanda.

Así marcha México tras sumar 3 puntos más a su cuenta en la Copa Confederaciones.

1) México apuesta por las bandas

Con 8 jugadores que no fueron titulares en el empate ante Portugal, el esquema inicial de México era una incógnita. De hecho tuvo 2 claras, dependiendo de la fase del juego, defensa o ataque, que se afrontara.

Sin balón, el Tri defendía con una línea de 4 defensores, 3 mediocampistas y 3 atacantes. Al ofender, Osorio dispuso de 3 marcadores en el fondo, Salcedo, Araujo, Alanís; 1 mediocentro, Reyes; 2 volantes exteriores, Damm y Aquino, y, 2 puntas, Oribe y Jiménez.

Así, el arma elegida para lastimar a Nueva Zelanda fue proponer manos a manos por los costados, con Damm y Aquino. De tener éxito, estos llegarían a línea de fondo, o lo más cerca posible del área, para centrar hacia los delanteros, o bien mandar diagonales rasas para que las encontrasen Fabián y Giovani, encargados de atacar el área desde segunda línea.

Este escenario permitió a Javier Aquino brillar intensamente con su habilidad en el “uno vs uno”, causal directo de los 2 goles mexicanos.

 

De igual forma, Jürgen Damm estuvo muy activo pero sin reflejo en el marcador, debido a su mala toma de decisiones al driblar y pasar, y su mal tino al disparar a gol.

2) Una Nueva Zelanda nada sencilla

En el papel, de los 3 adversarios en fase de grupos de Confederaciones para México, Nueva Zelanda se presupuestaba como un rival a modo. Nada más equivocado.

Anthony Hudson, entrenador de los oceánicos, planteó un partido pragmático, que le complicó la existencia, de principio a fin, al Tri.

Sin balón, los “All Whites” presionaban a los verdes desde la salida; hubo marcaje especial por parte de Marco Rojas a Diego Reyes, el mediocentro, una parada clave en la red de circulación de balón de que tanto busca Osorio.

Por consecuencia, México llegó a tener que dividir la pelota, escenario que le favoreció a Nueva Zelanda, la cual, por sus condiciones físicas, ganaba fácilmente los balones aéreos.

En fase de ataque, los de Oceanía fueron simples, pero muy efectivos. Jugadas a balón parado, aprovechando la altura de sus jugadores, y apoyarse en Chris Wood.

El delantero del Leeds United fue activado de 2 maneras. La primera, bajando los balones largos, que lanzaban defensas o mediocampistas, para dejar de cara a la portería, y provocar segundas jugadas, a compañeros que se sumaban al ataque (Rojas, Smith).

La segunda, con balones filtrados, entre líneas, que le permitieron tener varios mano a mano con Alfredo Talavera. Uno de éstos logró convertirlo en el único gol de su representativo.

 

3) El olvido del carril interno

México se centró en atacar por las bandas. Esto demandaba vértigo, correr con la pelota. Sin embargo, en este impulso, olvidó por completo el circularla, juntar pases, establecerse, en carriles centrales.

Sobre todo en el primer tiempo, con poca fluidez en las posesiones en campo rival y malos envíos al área de sus volantes extremos, tras ganar algunos de sus duelos individuales, el no usar el centro del campo, privó al Tri de generar opciones de gol con disparos de media distancia o, mejor aún, pases rasos filtrados para activar, y aprovechar, a sus 2 centros delanteros, Oribe Peralta y Raúl Jiménez.

4) Osorio remienda la ruptura

Para el complemento, luego de haberse atascado una y otra vez en fase de ataque, y recibir un gol en contra, Juan Carlos Osorio dispuso la entrada de Héctor Herrera al campo. El jugador del FC Porto pasó a ocupar la posición que ha venido desarrollando en los últimos partidos: mediocentro.

En un esquema de ataque combinado, posicional, como el que desarrolla México con el colombiano, es clave que su escudo ofrezca soluciones en la circulación de la pelota. Si algo tiene Herrera es buen pie y criterio para distribuir el balón.

Este ajuste fue una de las claves que permitió al Tri activar de mejor forma a sus laterales volantes para que el plan de ataque, que no varió (ofender por fuera para terminar por dentro, en el área), funcionara.

Fue en este lapso del partido que México llegó a estar totalmente volcado, con opciones reales  de dañar a Nueva Zelanda, postura que finalmente le redituó en los 2 goles que le permitieron darle la vuelta al marcador.

 

5) Las lesiones limitan la revolución mexicana

Es un hecho que el tener que gastar 2 sustituciones en jugadores lesionados, Salcedo, y curiosamente aquel que lo relevó, Moreno, cuarteó las posibilidades de que Juan Carlos Osorio mandara más revulsivos al campo.

De acuerdo al escenario del partido, y a lo visto en duelos anteriores, la presencia de Carlos Vela hubiera potencializado la ofensiva nacional. El de la Real Sociedad ofrece desequilibrio en el mano a mano, juego entre líneas, disparo de media distancia y visión y técnica para asistir a sus compañeros con venenosos pases filtrados, por tierra o aire.

Entérate de la gravedad de la lesión de Carlos Salcedo AQUÍ.

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