Especial: La fiesta está a solo 365 días

El Mundial Rusia 2018 está a un año de iniciar y los rusos van en ritmo de acuerdo a los preparativos que implica la justa mundialista

Al pensar en el Mundial Rusia 2018 uno ya comienza a imaginar la fiesta, el color por las calles, el ambiente en las gradas, las aficiones de todo el mundo que asistirán, pero sobre todo los amantes del futbol que serán partícipes, eso sin dejar de un lado a las 32 selecciones que estarán compitiendo por la máxima gloria.

A 365 días de que ruede el balón en tierras moscovitas donde tanto el inicio el 14 de junio como su culminación el 15 de julio serán en Moscú, los preparativos para alojar la mayor fiesta del futbol están aún en proceso, pero sin ningún retraso significativo.

Rusia tiene postergaciones en la construcción de los estadios y varias interrogantes sobre la capacidad del país para responder a los desafíos que se le presentan, pero la FIFA ha externado su satisfacción en voz de su presidente Gianni Infantino.

El país será el primero de Europa del este que albergue el Mundial de futbol, ni la extinta Unión Soviética con grandes participaciones en el pasado fue capaz de ser sede de la justa.

Sin embargo, solo hay 4 de los 12 estadios terminados, los mismos que fueron seleccionados para albergar la Copa Confederaciones en este año: Sochi, Kazán, San Petersburgo y el Otkryie Arena de Moscú.

San Petersburgo fue el último en ser entregado a la FIFA después de 10 años de construcción y que el costo del mismo se incrementará a granel, pero además de lo tardío de su edificación, el césped tuvo que ser reemplazado en las últimas semanas al no haber quedado como debiera.

Faltan aún las sedes de Samara, Mordovia, Rostov, Ekatiremburgo, Nizhni Novógorod, Volgogrado, Kaliningrado y la conclusión de la remodelación del Estadio Luzhniki, también en Moscú. Casi todos estos estadios están previstos para ser entregados en el último trimestre del 2017, solo el de Samara será el último en concluir para abril, a dos meses del inicio de la Copa del Mundo.

El Comité Organizador del Mundial Rusia 2018 ha estado al pendiente en los últimos años de evitar sobre todo los atentados terroristas que han abundando en Europa, simplemente por la intención de que los aficionados puedan asistir sin el temor de cualquier incidente violento en tierras mundialistas.

A estos temores, los problemas internos con trabajadores han implicado al gobierno ruso dificultades por las condiciones laborales en las que realizar sus tareas.

Pero no solo es lo de los estadios y los trabajadores, Rusia tiene más de fondo que resolver para albergar sin problema la justa, una de ellas, el transporte.

El elegir sedes tan alejadas hace forzoso el uso excesivo de avión para sus traslados, ya que solo Nizhni Novógorod y San Petersburgo están conectados con Moscú, los demás tendrá que ser por vía aérea, situación que provocó la remodelación de todas las terminales aeroportuarias de Rusia, pero con la incógnita de saber si la sede de Kaliningrado lo tenga a tiempo, está previsto que sea en marzo de 2018 cuando se le dé el visto bueno para su uso.

Otra dificultad es la del idioma, el gobierno ruso instruyó que casi todos los que participen como trabajadores para el Mundial sepan hablar bien el inglés para no provocar lagunas entre los visitantes y los habitantes locales, más que nada para que los voluntarios puedan auxiliar sin problemas a todos los que asistan. Se espera cerca de 4 millones de turistas en Rusia el próximo verano.

La último y quizá una de las más importantes a sanar, es el poco entusiasmo local, tanto por el Mundial como por la Copa de las Confederaciones. A mediados de abril únicamente 200.000 entradas de las 700.000 puestas a la venta habían sido adquiridas y el viceprimer ministro Vitali Mutko reconoció que algunos estadios podían verse vacíos.

A un año del Mundial Rusia 2018 solo hay dos selecciones clasificadas por Eliminatoria: Brasil e Irán, que se suman al anfitrión que obtiene su pase directo.

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