Especial: Estados Unidos, ¿el gran favorito?

Desde el nacimiento de la Copa Oro en 1991, el torneo más prestigioso de la Concacaf tiene indiscutiblemente en México a su país más dominante, pero solamente un equipo ha sido capaz de plantarle cara al Tri desde entonces en el área: Estados Unidos.

Exceptuando una ocasión (Canadá), la Copa Oro se la reparten mexicanos y estadounidenses. El conjunto de las “Barras y las Estrellas” llega a disputar esta edición del certamen áureo con una extraña sensación de presión y deuda: la realidad de Estados Unidos ha distado mucho de sus mejores épocas en los últimos años.

La escuadra norteamericana ha cedido ligeramente su hegemonía en la Copa Oro, esa que tuvo su máxima expresión a mediados de la década pasada, además, van dos ocasiones al hilo en que este conjunto no representa a la Concacaf en la Copa Confederaciones y, por supuesto, sin olvidar su más que cuestionable inicio en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia 2018.

A pesar de todo, Estados Unidos tiene motivos suficientes para sonreír: el regreso de Bruce Arena a la dirección técnica ha dado un nuevo rostro a las alicaídas barras y las casi extintas estrellas.

Los estadounidenses han recuperado el orgullo en las Eliminatorias, al grado de que salieron vivos del Estadio Azteca ante su máximo rival. Si bien todavía están lejos de su mejor versión, Arena ha señalado el camino a seguir y la Copa Oro es el pretexto perfecto para confirmar el progreso que los norteamericanos han tenido en los últimos meses, máxime si se toma en cuenta que México no llevará a su plantilla titular.

Con una figura como Clint Dempsey en el ocaso de su carrera, Estados Unidos apuesta por la fiereza de Michael Bradley, el empuje de Paul Arriola y la frescura de Christian Pulisic para apuntalar sus aspiraciones en un certamen en el que fungirán una vez más como anfitriones, otro punto a favor de este conjunto que quiere recuperar no solamente el cetro del área, sino también la confianza para encarar la recta final de las Eliminatorias.

Con un México “B”, Estados Unidos está llamado a corregir sus errores en el certamen y aprobar en su reivindicación de cara a Rusia 2018, además de que las circunstancias inevitablemente orillan a poner a esta selección como una gran favorita para llevarse la Copa Oro por sexta vez en su historia.