¡Hasta pronto Rusia!

En 16 días hemos revivido el viejo sueño del triunfo y la fría realidad de no haberlo obtenido, no porque no hayamos gritado goles sino porque fueron demasiados a cambio.

La eterna fidelidad de una afición entregada a los suyos, volvió a acudir ante el guiño que siempre hace olvidar los tragos amargos, y dispone el paladar para esperar a uno más dulce. La pasión no la quita nadie, ni siquiera la rabia de una derrota como las de siempre en el momento crucial.

La Copa Confederaciones ha sido un suculento manjar que apenas hemos degustado, la mesa, la verdadera mesa, estará servida en un año ahí mismo y somos uno de los comensales. Llegará de nuevo la hora de la verdad que pone a cada quien en su sitio cada cuatro años.

Para Televisa Deportes la experiencia ha sido maravillosa.