Atentado en ciudad sede de la Confederaciones

Atentados
La explosión fue en el metro de San Petersburgo. Foto: AP
La ciudad de San Petersburgo, sede de la próxima Copa Confederaciones, está de luto por un atentado en el metro que deja 10 muertos

A poco más dos meses de que se realice la Copa Confederaciones en Rusia, San Petersburgo una de las sedes del evento previo al Mundial del 2018 se vio empañada cuando una bomba estalló en un tren subterráneo matando a 10 personas e hiriendo a unas 40, justo el mismo día en que el presidente Vladimir Putin visitaba la zona, informaron las autoridades.

Horas después, la policía halló otro artefacto explosivo sin estallar en una de las estaciones del metro más ajetreadas de San Petersburgo, despertando el temor y la angustia en la ciudad de origen de Putin.

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Nadie se atribuyó el hecho de inmediato, pero en el pasado extremistas islámicos han colocado bombas en aviones y trenes de Rusia, la mayoría de los casos en conexión con los conflictos en Chechenia u otras repúblicas de Cáucaso.

El estallido ocurrió cuando el tren estaba entre dos estaciones, a eso de las 2:20 de la tarde. El conductor decidió seguir hasta la próxima parada, la del Instituto Tecnológico, lo que fue elogiado por las autoridades porque así los pasajeros pudieron salir y no tuvieron que andar por las vías electrificadas.

La inauguración de la Confederaciones será el próximo 17 de Junio, donde el anfitrión Rusia enfrentará a Nueva Zelanada, precisamente en San Petersburgo lugar del atentado. Por lo que el gobierno ruso tendrá que reforzar la seguridad ante un evento tan importante.

Así se difundieron la imágenes en la que se ve al presunto autor material del atentado.

 

Tras unas horas en que fue variando el parte oficial de víctimas, la ministra de salud Veronika Skvortsova dijo que fueron 10 los muertos. Las autoridades municipales dijeron que otras 43 personas fueron hospitalizadas.

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Según testigos, tras la explosión cundió el pánico y los pasajeros huyeron despavoridos hacia las salidas de la estación, que está a unos 40 metros bajo tierra.

“Había humo por todas partes, vinieron muchos bomberos”, relató María Smirnova, una estudiante que iba en el tren justo detrás del que sufrió el atentado.

“Los bomberos nos gritaban que corriéramos hacia las salidas y todo el mundo empezó a correr, todo el mundo estaba presa del pánico”, dijo Smirnova a la televisora Dozhd.

Todo el sistema ferroviario de San Petersburgo, por el que pasan unas dos millones de personas diariamente, fue clausurado.

El Comité Nacional Antiterrorista de Rusia anunció que se fortalecerían las medidas de seguridad en todos los centros del país, y funcionarios en Moscú dijeron que eso incluía el tren subterráneo en la capital.

El mandatario Vladimir Putin, quien estaba en el Palacio Constantino en San Petersburgo, manifestó sus condolencias por las víctimas y dijo que están investigando si se trató de un acto terrorista.

Menos de dos horas después del estallido las autoridades hallaron y desactivaron otra bomba en otra ajetreada parada del metro, en la de la Plaza Vosstaniya, dijo la comisión antiterrorista. Esa estación es un crucial punto de enlace entre las ferrovías, y es de allí de donde parten la mayoría de los trenes a Moscú.

Las agencias policiales rusas confirmaron que esa segunda bomba estaba abarrotada de esquirlas, y la agencia noticiosa Interfax reportó que contenía hasta un kilo de explosivos.

Usuarios en redes sociales publicaron fotografías de una estación del metro en el centro de la ciudad, mostrando a personas acostadas en el suelo y un tren con una puerta destrozada.

Personas desesperadas buscaban entre puertas y ventanas para ver si podían ayudar a alguien, y se escuchaba a alguien gritando “llamen a una ambulancia”. San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, tiene más de 5 millones de habitantes y es el principal destino turístico del país. No se informó de inmediato si había algún extranjero entre las víctimas.

Nataliya Maksimova, quien iba corriendo a una cita con su dentista, entró por la estación poco después del estallido.

“Si no estuviese atrasada, hubiera estado allí”, dijo Maksimova a The Associated Press.

Putin estaba en San Petersburgo para una reunión con el presidente de Bielorrusia Alexander Lukashenko, y cumplió con la reunión tras aparecer en la televisión para hablar de lo sucedido.

“Las agencias de seguridad y los servicios de inteligencia están haciendo todo a su alcance para determinar la causa y dar una explicación completa sobre lo ocurrido”, dijo Putin al inicio de la reunión.

Los sistemas de transporte rusos han sido blanco de ataques terroristas en el pasado.

Un par de bombas detonadas por suicidas en los trenes subterráneos de Moscú en marzo del 2010 dejaron 40 muertos y más de 100 heridos. En ese entonces el líder rebelde checheno Doku Umarov se atribuyó el crimen y amenazó a los líderes rusos: “la guerra pronto irá a sus ciudades”.

El tren entre Moscú y San Petersburgo también fue víctima de una bomba el 27 de noviembre del 2009, y el ataque dejó 26 muertos y unos 100 heridos. El grupo que encabeza Umarov también se atribuyó ese ataque.

También los aeropuertos de Rusia han sido blanco de ataques. El 24 de enero del 2011, un suicida detonó sus explosivos en el Aeropuerto Domodedovo de Moscú, matando a 37 personas e hiriendo a 180. En ese mismo aeropuerto, en agosto del 2004, unos atacantes suicidas abordaron dos aviones distintos y detonaron sus explosivos, matando en total a 90 personas.

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