La suerte decreta… ¡Empate en Las Vegas!

Canelo neutraliza el poder de Golovkin pero no le alcanza para superarlo en las tarjetas; ambos piden reencontrarse en el ring

La apreciación, la subjetividad solo puede ser vencida por hechos contundentes, irrefutables irremediables, como un nocaut.

En intensa pelea en Las Vegas, pactada en peso medio, Saúl "Canelo" Álvarez y Gennady Golovkin no pudieron inclinar la balanza a su favor con un golpe de poder e invitaron de la rebanada de su exquisito pastel a los jueces, quienes decretaron un empate.

Una tarjeta para "Canelo", otra para Golovkin y una más en igualdad de puntos, fue la apreciación que detonó en una contundente petición de desempate por parte de ambos boxeadores, al terminar el combate.

Y es que completud no hubo en ninguno de los bandos. Al kazajo le faltó mejor puntería y le sobró arrojo para alcanzarla; el mexicano tuvo cintura para aventar para arriba y eludir la artillería de su rival pero careció de frecuencia de golpeo.

La reyerta siempre tuvo intensidad, emoción, sensación de que el golpe fatal, el definitivo, podía caer en cualquier instante. Eso lo agradeció una T Mobile Arena que se acogotó justo a tiempo para presenciar la pelea estelar, pero que hizo gala de una memoria corta, pues abucheó el resultado y, por sectores, a los protagonistas.

Para destacar, la defensa de Saúl Álvarez, quien dio un concierto en el arte de quitarse los golpes; de salir del acoso de un rival frontal, incisivo, con pasos laterales que llegaron a vestirlo de torero en pleno muletazo en no pocas ocasiones.

Quizá el déficit del "Canelo" siga siendo su condición física, pues desde el sexto asalto ya daba muestras de fatiga al mantener la boca abierta en pleno round o bajar los brazos constantemente.

Sin duda, esto abrió la puerta para que Golovkin conectara algunos buenos golpes de poder, que si bien cimbraron al mexicano, no le hicieron honor a la reputación de pegada insostenible de "GGG".

De haber durado 7 rounds solamente, en una quimera boxística, el triunfo muy posiblemente hubiese sido de Álvarez, el cual se basó en su movilidad, mayor agilidad de su cintura y pegada puntual para aventajar a Gennady durante ese tramo de la pelea.

El boxeo es de estilos y la vida también. Algunos se complementan y este 16 de septiembre, una fusión entre "Canelo" y Golovkin hubiese creado al peleador perfecto, de leyenda, ese que tras un empate que no sabe tan descabellado, tendrán que aspirar a ser, a encontrar, tanto el kazajo como el mexicano en caso de concretar un desempate que desde ahora es ya esperada por ellos y por la afición del boxeo.

 

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