Vida y obra en 71 vueltas

El Gran Premio de México se ha convertido en el escenario ideal para dotar de dramatismo a la coronación de un piloto de la Fórmula Uno. Lewis Hamilton de Mercedes se proclamó Campeón de la categoría por cuarta vez en su carrera, no sin antes sufrir en demasía con lo acontecido en el circuito.

Al igual que Surtees y Hill en la década de los 60s, Hamilton experimentó lo que es sufrir como pocas veces en el “gran circo”, casi como ver pasar su vida en un segundo.

“En este tipo de momentos es cuando pienso de dónde vengo, lo que he logrado y todo por lo que he tenido qué pasar. Es muy extraño lo que pasa y asimilar esta clase de éxito”.

El británico ya tiene más títulos que su ídolo de toda la vida: Ayrton Senna. Ya con un recorrido considerable en el máximo circuito, el logro conseguido en la Magdalena Mixhuca le hace reflexionar.

“Estoy viviendo el punto más alto que se puede alcanzar en el deporte. La Fórmula Uno es lo máximo. He viajado mucho, he sacrificado mucho, pero también siento que todavía tengo mucho por dar”.

Sereno y eufórico a la vez, Lewis cuida muy bien las palabras que dice después de lo sucedido en el Autódromo Hermanos Rodríguez; bromea incluso con el número 4 que es muy importante en la vida del tetracampeón, aunque asegura “ahora voy por el 5”.

El Gran Premio de México 2017 pasará a formar parte de la colección de los clásicos de la Fórmula Uno. Hamilton chocó en la primera vuelta con Sebastian Vettel de Ferrari, algo que privó a ambos del podio. El piloto de Mercedes culminó en noveno lugar, mientras que el alemán hizo una frenética remontada en busca de extender su vida en el campeonato de pilotos, aunque solamente le alcanzó para ser cuarto.

“No sé si Sebastian me odie por lo que pasó, yo no lo odio, yo trato de no pensar en eso. Trato de seguir con mi vida, mi trabajo y no llenarme de pensamientos negativos. Todo lo que tengo que decir es que me da mucho gusto que Ferrari otra vez sea competitivo”.

El circuito de Iztacalco es ya reconocido en la parrilla por varios motivos. El calor de su gente, el colorido en las gradas y, desde luego, la complejidad del trazado, tal y como lo reconoció Hamilton.

“El Gran Premio de México es especial, me atrevo a decir que es el más demandante del calendario, hay que afrontar la pérdida de tracción y tratar de sobrellevar posibles subvirajes en el circuito, además de que la altura es otro factor a tomar en cuenta. Es casi imposible mantener las estrategias y los stints a una parada. El Hermanos Rodríguez necesita llantas especiales, exclusivamente para este evento”.