Especial: GP de México, dramático gestor de Campeones

El Autódromo Hermanos Rodríguez es ya una joya, una fecha que se escribe con tinta hecha de diamantes sobre un papiro de caucho dentro del calendario de la Fórmula Uno. El Gran Premio de México estuvo ausente por mucho tiempo en la “Gran Carpa”, pero desde su regreso, se ha convertido en un imprescindible.

Para 2017, el GP de México presentará una variante interesante: es muy probable que la carrera en la Magdalena Mixhuca defina al Campeón del certamen más importante del mundo en el deporte motor, algo que no sucede desde hace casi 50 años.

El británico Lewis Hamilton, del equipo Mercedes, tiene prácticamente la mesa servida para finiquitar su cuarta corona en el campeonato de pilotos de la F1. Las posibilidades ya son amplias para el ex de McLaren frente al alemán Sebastian Vettel de Ferrari, el único en la parrilla que puede quitarle la gloria.

-Si Hamilton finaliza el Gran Premio de México de la primera a la quinta posición, se coronará sin importar lo que pase con Vettel.

-Si Hamilton no llegase a cumplir su objetivo, aún así el Autódromo Hermanos Rodríguez será testigo de un nuevo título del británico en caso de que Vettel no alcance a estar entre los primeros dos lugares.

El GP de México, desde 2015, vive su tercera etapa como parte del calendario de la Fórmula Uno (1962-1970 y 1986-1992) y ha recibido a varios de los pilotos más importantes de todos los tiempos. Además, el trazado de Iztacalco ha sido escenario de tres resoluciones en el campeonato de pilotos, justo a lo que aspira Hamilton para este fin de semana. A continuación, un recuento de las veces que el Hermanos Rodríguez ha gestado la gloria máxima del automovilismo.

-1964: la definición más dramática de todos los tiempos.

A la fecha, el Gran Premio de México de 1964 es considerado como el desenlace más dramático en la historia de la Fórmula Uno. Tres británicos llegaban con chances de coronarse, y los tres legendarios para la categoría: Graham Hill, John Surtees y Jim Clark.

México tenía a sus héroes locales en Moisés Solana y en el inolvidable Pedro Rodríguez, pero el foco se centró rápido en la carrera que ofrecieron los pilotos británicos. Hill del equipo BRM llevaba mano para levantar el título en lo que en ese entonces era la última carrera del calendario, por delante de Surtees de Ferrari y Clark de Lotus-Climax.

Fue este último quien consiguió la pole position y lideró la carrera con lo que se encaminaba al título, pero el italiano Lorenzo Bandini, quien disputaba con Hilll la posición, le dio alcance y le tocó con su monoplaza. Clark perdió posiciones y quedó fuera de la disputa mientras que Hill aprovechó la situación para avanzar triunfante rumbo al título, todo con un Surtees como testigo impotente en una lejana quinta posición.

Con el título de Hill casi asegurado, una falla en el motor de su monoplaza le hizo perder potencia justo en la parte final de la carrera. Bandini y Surtees lo pazaron. La escudería Ferrari, que ya daba todo por perdido, ordenó al italiano en su última vuelta por pits el dejarse pasar por el británico para quedarse con el segundo lugar del GP de México y, por consiguiente, asegurar el título, algo que finalmente sucedió. A la fecha, Surtees es el único piloto en la historia en lograr coronarse tanto en Fórmula Uno como en MotoGP.

-1967: gloria a la lejanía

La temporada 1967 acabaría otra vez en México y, para esta ocasión, dos pilotos de Oceanía aspiraban al título: el australiano Jack Brabham y el neozelandés Denny Hulme, quien tenía la ventaja para coronarse en el entonces llamado Autódromo de la Magdalena Mixhuca.

Hulme, un piloto de “rigor” y con todos los conceptos del automovilismo bien asimilados, supo llevar la carrera a buen término: para ser Campeón necesitaba quedar al menos en cuarto lugar y el de Nueva Zelanda acabó en tercera posición para consagrarse en la F1, a pesar de que su compañero Jack Brabham (nada más y nada menos que el fundador de la escudería que arropaba a ambos: Brabham-Repco) acabó en segundo puesto, mientras que Jim Clark, un viejo conocido, finalizaba en lo más alto del podio.

-1968: premio a la constancia

Al año siguiente, el Gran Premio de México daría una esperada revancha a un piloto legendario. Una vez más, la Magdalena Mixhuca era la última parada en el calendario y la carrera se adelantó debido a la celebración de los XIX Juegos Olímpicos.

Tres pilotos tenían la posibilidad de llevarse el campeonato, entre ellos Denny Hulme, ahora con McLaren. No obstante, el GP de México no sería benevolente con el neozelandés quien abandonó la carrera por problemas de suspensión. Todo quedaría entonces entre el memorable Jackie Stewart y Graham Hill, de Matra y Lotus respectivamente.

El monoplaza de Stewart dio varios problemas mecánicos que lo relegaron hasta el séptimo lugar y sería Graham Hill quien se llevaría la bandera a cuadros, el título y la gloria completa en el escenario donde cuatro años antes había perdido su oportunidad de forma dramática, la perseverancia había rendido frutos en el piloto de Lotus-Ford quien conseguía su segundo título en Fórmula Uno, una hazaña que buscará repetir su compatriota Lewis Hamilton este fin de semana cuando México pueda coronar por primera vez en casi 50 años a un piloto en la categoría reina del automovilismo.