Dueños de F1 quieren carrera callejera

Los nuevos dueños de la Fórmula Uno quieren sumar al campeonato mundial una carrera en un circuito callejero en Estados Unidos, en un intento por aumentar la popularidad de un deporte que sienten se estancó bajo el liderato de Bernie Ecclestone.

Chase Carey, quien el lunes se convirtió en director ejecutivo de la F1 después que Ecclestone fue el mandamás del deporte durante cuatro décadas, dijo a The Associated Press que no administrará la serie con el estilo autocrático del multimillonario británico de 86 años.

De todas formas, Carey aseguró que será tan tenaz como Ecclestone a la hora de negociar con los circuitos, e insistió que carreras menos lucrativas que están lejos de metrópolis, como en Gran Bretaña, tendrán que demostrar que pueden generar más ganancias en vez de permitirles renegociar las cuotas de sede.

La compañía estadounidense Liberty Media, que se especializa en eventos deportivos y de entretenimiento y es controlada por el magnate John Malone, completó el lunes la adquisición de la F1 del fondo de inversiones CVC Capital Partners.

Conseguir crecimiento de la F1 en Estados Unidos es una de las prioridades de Liberty, que también es dueña de los Bravos de Atlanta del béisbol de Grandes Ligas y tiene inversiones en compañías de televisión por cable. La F1 tiene sólo una carrera en Estados Unidos, en Austin, Texas, pero Liberty quiere agregar otra de circuito callejero.

“Nos gustaría agregar una carrera en Estados Unidos en algún lugar como Nueva York, Los Angeles, Miami, Las Vegas”, dijo Carey en una entrevista telefónica. “Nos parece que podemos crear algo que sea un evento realmente especial. Obviamente Estados Unidos es todo potencial para nosotros. No hemos invertido lo necesario para fomentar el mercado estadounidense”.

Carey dijo que el deporte se quedó estancado en el pasado, con “eventos deslucido”, y señaló que Ecclestone no acaparó las nuevas plataformas de los medios de comunicación.

“Bernie tenía un estilo autocrático”, indicó Carey. “Yo no soy así”.

Aunque Ecclestone sigue en la junta como director honorario y será asesor de la F1, el poder ahora está en manos de Carey, un veterano ejecutivo de Fox.

“Creo que el negocio no alcanzó su potencial en los seis últimos años”, señaló. “Con tantas cosas que se necesitan para ser competitivo en un mundo online cada vez más fragmentado, necesitas una organización que haga muchas cosas al mismo tiempo”.

Ecclestone fue criticado por obviar las populares carreras en sedes históricas para incursionar en mercados nuevos y más ricos, como Abu Dabi, Bahrein y Azerbaiyán, que realizó su primera carrera el año pasado. El Gran Premio de Alemania fue eliminado del calendario de 2017 debido a los problemas financieros del circuito de Hockenheim, mientras que el GP británico en Silverstone corre peligro de quedar fuera.

“Europa Occidental es importante para nosotros, y en cierto sentido tenemos que involucrarnos para que esas carreras sean más grandes y mejores, mientras respetamos su historia”, dijo Carey, quien descartó reducir las cuotas para mantener carreras históricas.

“Estamos dispuestos a invertir en el deporte, pero somos nuevos y todos creen que es una oportunidad para renegociar. Creo que están equivocados. Creemos que estas carreras (en lugares como Alemania y Gran Bretaña) deben ser más grandes y generar más ganancias, y estamos dispuestos a trabajar con los promotores para ver cómo se logra. Esa es nuestra meta”.

La otra prioridad de Liberty es convertir cada fin de semana de un GP en una fiesta.

“Quisiera tener 21 Super Bowls”, dijo. “Lo prioridad número uno es que las carreras sean más grandes y mejores. Tenemos algunas carreras fabulosas en Singapur, México y Abu Dabi, pero todas las carreras tienen que tener esa energía y emoción, que las convierte en eventos únicos”.